Carta en inglés y alérgenos: qué exige la ley

La carta en inglés no exime de los 14 alérgenos: en España el art. 15 exige un idioma comprensible y el cuadro debe coincidir con el registro.

Manuel Carrillo Almoguera

6 min read
Comedor de restaurante con mesas, sillas de madera y luz cálida sobre el suelo

Una carta de restaurante en inglés con alérgenos es la traducción (o duplicado) de tu carta activa donde el comensal extranjero lee platos y, obligatoriamente, los mismos 14 alérgenos del anexo II que exige la ley en castellano. El idioma cambia; la obligación y el registro interno no.

La respuesta directa: puedes (y en muchas zonas turísticas debes) ofrecer menú en inglés, pero eso no reduce la exigencia de informar plato a plato ni te libera del Reglamento (UE) 1169/2011 ni del Real Decreto 126/2015. En España la información debe estar en un idioma fácilmente comprensible para el consumidor del mercado donde vendes; la carta en inglés complementa, no reemplaza, esa base. Si solo existe la versión inglesa en mesa, el turista entiende, pero el cumplimiento queda débil ante una inspección sobre alérgenos.

¿Qué dice la ley sobre el idioma de la carta?

El artículo 15 del Reglamento (UE) 1169/2011 fija que la información alimentaria debe facilitarse en un idioma fácilmente comprensible para los consumidores del Estado miembro en el que se comercializa el alimento. En un restaurante de Valencia, Barcelona o Palma eso incluye el castellano y, cuando corresponda, el valenciano, el catalán o el gallego según la normativa autonómica de consumo.

Esa regla convive con el artículo 44 del mismo reglamento, que obliga a informar de alérgenos en alimentos sin envasar, y con el artículo 12, que exige disponibilidad antes de la decisión de compra. El idioma no es un capricho estético: es parte de que el cliente alérgico entienda qué está pidiendo.

El RD 126/2015 no añade un «solo castellano», pero desarrolla formatos (cartel, etiqueta, registro escrito o electrónico, otros medios apropiados) sobre la misma información. La guía sobre si es obligatorio poner los alérgenos en la carta cubre la obligación de fondo; aquí el foco es cómo encaja el inglés sin abrir una segunda carta desactualizada.

¿Por qué importa en zonas turísticas?

España recibió unos 93,8 millones de turistas internacionales en 2024, según la estadística FRONTUR del INE. Reino Unido, Francia y Alemania concentran una parte muy grande de esas llegadas. Muchos comensales leen mejor el menú en inglés que en castellano, y un local sin traducción pierde pedidos. Pero el mismo local sirve también a residentes y a turistas con alergias que necesitan palabras exactas, no un icono decorativo.

La AESAN recuerda que la información sobre alergias alimentarias debe ser clara y accesible. Traducir «gambas al ajillo» sin traducir «crustaceans» en la misma línea de alérgenos deja al cliente británico con la misma incertidumbre que un aviso genérico en castellano.

¿Puedo usar solo carta en inglés?

En la práctica, muchos locales turísticos imprimen o publican solo inglés en terraza. Legalmente, la apuesta segura es mantener versión principal en idioma comprensible en España (castellano o cooficial del territorio) y usar el inglés como capa adicional. Si el inspector o un cliente español solicita la información, debe existir sin depender de que el camarero traduzca de memoria.

EnfoqueVentaja para el turistaRiesgo de cumplimiento
Solo inglés en mesaLectura rápida para UK/USFalta de idioma comprensible para consumidor español
Solo castellanoEncaja con art. 15 en EspañaTurista alérgico no entiende la declaración
Castellano + inglés alineadosAmbos públicos informadosHay que actualizar las dos a la vez
QR con ES/EN desde un registroUn solo origen de datosFalla si solo se traduce la carta y no el menú del día

Una carta con QR que cumple la normativa puede mostrar castellano por defecto e inglés en un clic, siempre que ambas vistas salgan del mismo registro y se actualicen juntas.

¿Cómo se nombran los 14 alérgenos en inglés?

El anexo II del Reglamento 1169/2011 lista las categorías en todas las lenguas oficiales de la UE. En carta inglesa lo habitual es usar los nombres reconocibles del mercado anglosajón, sin inventar abreviaturas:

  1. Cereals containing gluten (and products thereof)
  2. Crustaceans
  3. Eggs
  4. Fish
  5. Peanuts
  6. Soybeans
  7. Milk
  8. Nuts (tree nuts)
  9. Celery
  10. Mustard
  11. Sesame seeds
  12. Sulphur dioxide and sulphites (at concentrations of more than 10 mg/kg or 10 mg/litre)
  13. Lupin
  14. Molluscs

En cocina real, el fallo no es el diccionario: es servir Fish & chips con «contains: fish» en inglés pero olvidar gluten del rebozado en la columna castellana, o marcar milk en la sopa del menú del día solo en una lengua. La ficha técnica de plato debería ser la fuente; las traducciones son salida, no otro Excel.

¿Qué errores aparecen al traducir la carta?

Los mismos que en castellano, con dos capas extra:

  • Carta «de marketing» traducida por Google mientras el registro interno sigue en castellano antiguo.
  • Plato del día anunciado en pizarra en español y ausente en la URL en inglés hasta el mediodía.
  • Mezclar «contains» y «may contain» sin criterio: lo primero es obligación de ingrediente; lo segundo, trazas voluntarias. Confundirlos en inglés replica el error de contiene o trazas.
  • Suplementos y salsas traducidos sin sus alérgenos (soja en la salsa teriyaki, sulfitos en el vino blanco de cocina).
  • Personal que responde en castellano un plato listado solo en inglés en la carta digital.

¿Debe coincidir la carta en inglés con el registro interno?

Sí. El RD 126/2015 exige registro escrito o electrónico accesible al personal, al inspector y al consumidor que lo pida, con independencia del idioma de la carta de sala. Sanidad no premia la traducción bonita: premia que registro, carta visible y respuesta del equipo digan lo mismo.

Rutina mínima cuando publicas inglés:

  1. Congela la carta castellana del día (incluido menú del día).
  2. Genera o exporta la versión inglesa desde el mismo registro, no desde un PDF distinto.
  3. Revisa tres platos críticos (fritura compartida, postre, plato vegano anunciado) en ambos idiomas.
  4. Deja indicado en sala dónde está la versión en castellano (segunda carta, QR, tablet en barra).
  5. Antes del servicio, comprueba que un plato nuevo de pizarra aparece en ES y EN.

¿Cómo lo aplico en mi carta bilingüe?

Checklist para terraza turística sin doble trabajo:

  1. Un registro, dos salidas (castellano obligatorio para cumplimiento base, inglés para servicio).
  2. Mismos códigos de plato en cocina, POS y carta digital para no desalinear traducciones.
  3. Señalización («Allergen info / Alérgenos») que apunte al mismo QR o a las dos cartas físicas.
  4. Plan sin móvil: impresión o tablet en barra con la versión que el cliente necesite.
  5. Formación: el equipo sabe responder en castellano aunque la mesa solo tenga menú inglés.

Con Traza, mantienes un registro único de alérgenos y publicas carta bilingüe español e inglés con el mismo QR, de modo que un cambio de receta actualiza ambas lenguas a la vez. Evitas la carpeta «Menu_EN_2024_final_v3» desenganchada del Excel que usa cocina.

Te puede interesar también: si una carta con QR cumple la norma de alérgenos y qué piden en una inspección sobre alérgenos.

Preguntas frecuentes

No es una buena base de cumplimiento. El artículo 15 del Reglamento (UE) 1169/2011 exige que la información esté en un idioma fácilmente comprensible para los consumidores del Estado miembro donde se comercializa el alimento, en España el castellano y, en su caso, la lengua cooficial del territorio. Una carta solo en inglés puede servir al turista, pero no sustituye la versión en idioma comprensible para el consumidor español.
Si publicas una carta en inglés para clientes extranjeros, los 14 alérgenos del anexo II deben aparecer con la misma claridad que en castellano, usando la terminología habitual del anexo (gluten, crustaceans, eggs, milk, etc.). Lo crítico es que plato a plato coincida con el registro interno y con la versión en castellano: mismos alérgenos, mismos platos, misma fecha de actualización.
No. El Reglamento (UE) 1169/2011 exige informar de los alérgenos del anexo II en cada alimento sin envasar que sirvas, no con un aviso genérico al final del menú. Un pie de página en inglés o en castellano no sustituye la declaración plato a plato que exige el Real Decreto 126/2015.
Sí, si ambas versiones declaran los mismos alérgenos, se actualizan a la vez y el cliente consulta antes de pedir. El soporte digital entra en «otros medios apropiados» del RD 126/2015, pero el inspector seguirá comparando registro, carta en castellano accesible y coherencia del personal. El inglés es un extra de servicio, no un atajo para omitir la versión principal.
Las trazas por contaminación cruzada son voluntarias, pero si las declaras en castellano y publicas carta en inglés, conviene traducirlas con el mismo criterio para no contradecirte. Si marcas «trazas de frutos secos» en el registro, la versión inglesa no puede decir «nut free» en el mismo plato.

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